Lo bonito de tejer por encargo piezas personalizadas es que puedes plasmar los deseos de alguien y hacer piezas que de otra forma no harías para ti. Este verano tejí en crochet, un conjunto de top con cuello halter y un short o pantalón corto.
Fué todo un reto, no sólo porque no había hecho nunca ninguna de las dos piezas, sino porque la Sra. Esmeralda llego al puesto en del mercadillo con una foto que le habían enviado por whatsapp de un traje de baño o bañador entero en la que apenas se podía ver el patrón de piñas y el estilo de cuello que quería.

